¿A qué edad de los hijos es mejor separarse?

¿A qué edad de los hijos es mejor separarse?

Los estudios confirman que la mejor edad para separarse es cuando los hijos son pequeños con edades entre los 3 y los 6 años. Siendo el peor momento para aquellos niños que tienen entre 6 y 14 años de edad.

En este artículo tratamos de orientar a aquellos que se preguntan a qué edad de los hijos es mejor separarse para generar en ellos el menor impacto posible.

Queremos remarcar que esto es solo una simple orientación, ya que cada situación familiar es distinta y como tal, no se puede aplicar una norma para dar una respuesta exacta a un tema tan complejo.

El divorcio de los padres para un niño es una de las crisis de vida más estresantes a la que por fuerza mayor deben de enfrentarse hoy en día, teniendo que aceptar, que a partir de ese momento, sus padres van a estar separados. 

¿A qué edad de los hijos es mejor separarse?

La incidencia del divorcio ha experimentado un fuerte aumento en las últimas décadas, y no debemos minimizar que puede existir un impacto negativo en los niños.

Para ello será muy importante hacerles entender y de manera conjunta, ciertas cosas después de que sus padres se hayan separado.

En niños de 3 a 6 años

A esta edad puede ser que los hijos se sientan culpables. Piensan que el divorcio de los padres tiene algo que ver con su comportamiento.

Su pensamiento fantasioso les sitúa con responsabilidades muy peculiares. Pueden llegar a pensar que la situación se debe a que no comieron bien, o que no tuvieron un comportamiento adecuado en un momento determinado. 

Llegar a tomar la decisión de separarse, especialmente cuando el niño es más pequeño, puede tener efectos negativos como: ansiedad, angustia, miedo, incomprensión, descontrol, bajo estado de ánimo, depresión, problemas de mala conducta, bajo rendimiento académico, etc.



Los hijos tienen mucho miedo de ser abandonados, de quedarse solos o desatendidos. A esta edad, los padres son lo más importante para un niño, ya que, conforman su mundo, y ahí radica la importancia de separarse o divorciarse de mutuo acuerdo para minimizar las repercusiones.

En niños de 6 a 14 años

Esta es la peor edad para enfrentar el divorcio de los padres.

En este periodo los hijos están profundamente angustiados por el proceso y saben muy bien lo que está pasando, aunque todavía no saben cómo lidiar con ello y con sus emociones. 

Muchas veces fantasean con la reconciliación de sus padres y actúan a favor de esa reconciliación.

Consecuencias del divorcio en los hijos adultos

A partir de los 12 o 13 años los niños no son tan niños y comienzan con su etapa difícil de adolescencia.

Los hijos adolescentes, aunque tienen mejores recursos para adaptarse y hacer frente a la situación, pueden experimentar miedo, soledad, depresión y culpa.

1. Experimentan miedo

Ante sus relaciones personales con otras personas pueden sentirse aterrados cuando están a punto de tener una relación, ya que pueden pensar que sufrirán el mismo dolor de separación que sus padres.

Esto puede llevarlos a «rechazar» el amor hasta que comprendan que el divorcio, en muchas ocasiones, es la mejor solución para todos.

2. Se sienten divididos

Otro gran problema es que pueden sentirse divididos entre sus padres. Pueden sentir que cuando están con uno, están traicionando al otro. 

Los hijos adultos pueden pensar que cuando están con un padre están traicionando al otro.

Los padres deben esforzarse por verlos y demostrarles que su relación no cambiará independientemente de la situación. 

Es conveniente explicarles, que los padres están divorciados y que aunque ya no vivan juntos, no significa que vayan a estar separados de ellos.

3. Tienen sentimiento de traición

Los adolescentes pueden ver la separación como una traición hacia su persona y hacia el padre y la madre, es decir, sienten que un padre o madre ha traicionado al otro.

Pueden sentir rechazo al padre/madre que tomó la decisión, culpándolos de la situación. 

Por eso es importante que los padres trabajen la situación emocional del hijo adolescente y de manera conjunta para que sus hijos entiendan que esta es una decisión responsable y que fue pensada de antemano.

¿Me separo o aguanto o por mis hijos?

Casi todas las parejas en crisis se hacen la misma pregunta antes de dar el paso ¿Es mejor separarse o aguantar por los hijos?

El no separarse por los hijos puede parecer un parche positivo a corto plazo, pero la realidad es que permanecer en una relación que no se desea tener, solo afectará negativamente al niño y a los padres a largo plazo. 

Hay parejas que conviven juntas por no separarse por los hijos y que no son felices.

Estas parejas saben de las consecuencias negativas que hay cuando los padres discuten delante de los hijos, y por ello, prefieren enmascarar los problemas de la relación y pelear en otra habitación o en otro lugar para que los niños no lo vean.

En algunos casos, los niños crecen sintiéndose engañados y descubren lo que realmente son sus padres. Además, puede haber muchos tipos de problemas diversos que afectarán directamente el desarrollo socioemocional de un niño. 

Algunos de estos problemas a largo plazo son:

1.- Los niños no te lo dirán, pero se darán cuenta, ya que, como niños, no puedes fingir felicidad ni ocultar la tristeza.

Silvia Congost

2.- Los niños aprenden de lo que ven. Aprenderán a estar con alguien a quien no aman o a sacrificar su felicidad.

3.- Hay malos comportamientos que pueden afectar el desarrollo emocional de un niño, como gritar o ser grosero.

4.- Los niños pueden sentirse culpables por la infelicidad de sus padres.

5.- Los niños estarán más tristes, y esto afecta otras áreas de sus vidas.

6.- Nadie es feliz en un ambiente falso. Ni los padres, ni los hijos

En caso de violencia o abuso entre marido y mujer, siempre se debe acudir a los servicios sociales para denunciar los hechos y buscar asesoramiento profesional sobre el proceso de seguimiento.

La violencia de género nunca debe tolerarse y sería un error pensar que no separarse en este caso puede ser para el interés de los niños. Esto, indudablemente, tiene graves consecuencias para su desarrollo.

¿Cómo explicarle a un hijo la separación de sus padres?

Aquí hay algunas pautas que podrían ayudarte para explicarle a tu hijo que sus padres se van a separar:

1.- Necesitas preparación previa: Antes de hablar con tu hijo, ambos padres deben acordar lo que se va a comunicar y cómo se va a hacer. La consistencia en el mensaje es fundamental para evitar confusiones.

2.- Escoge el momento y lugar adecuado: Elige un momento en el que todos estén tranquilos y puedan dedicar tiempo a la conversación sin distracciones. El lugar debe ser cómodo e íntimo para que tu hijo pueda expresar sus emociones.

3.- Usa un lenguaje apropiado: Adapta la explicación a la edad y nivel de comprensión del niño. Utiliza palabras sencillas y claras, evitando entrar en detalles innecesarios o culpar al otro progenitor.

4.- Explica la situación: Comunica que mamá y papá han decidido vivir por separado porque tienen diferencias que no han podido resolver. Asegúrate de dejar claro que esta decisión no tiene nada que ver con el amor que ambos sienten por el niño y que no es su culpa.

niño sufre por la separacion de sus padres

5.- Refuerza el amor y apoyo: Es fundamental transmitir que, aunque mamá y papá ya no vivirán juntos, ambos seguirán amándolo y cuidándolo. Explícale que el amor de los padres hacia los hijos no cambia a pesar de la separación.

6.- Aborda las preocupaciones prácticas: Explica cómo será la nueva rutina, dónde vivirá cada uno de los padres, cómo se organizarán las visitas y cómo seguirán compartiendo las responsabilidades parentales.

7.- Escucha y valida sus emociones: Dale espacio a tu hijo para expresar sus sentimientos y hacer preguntas. Valida sus emociones, haciéndole saber que es normal sentir tristeza, enojo o confusión en esta situación.

8.- Mantén la comunicación abierta: La conversación sobre la separación no es algo que se soluciona en una sola charla. Fomenta el diálogo continuo y anima a tu hijo a compartir sus preocupaciones y emociones en el futuro.

9.- Monitorea el ajuste emocional: Presta atención a posibles cambios en el comportamiento de tu hijo, y si notas que tiene dificultades para adaptarse, considera la posibilidad de buscar apoyo profesional, como un psicólogo infantil.

Conclusión

Si estás pasando por una crisis, ahora que ya sabes, a modo orientativo, a qué edad de los hijos es mejor separarse, es recomendable buscar ayuda profesional para lidiar con la situación de la mejor manera posible.

Es poco realista pensar que para que una pareja funcione, todo tiene que ser perfecto. La terapia de pareja es muy recomendable ante una crisis que se ha estancado o persistido en el tiempo.

Si la valoración final es que el divorcio es la mejor opción, es muy recomendable buscar un mediador o psicólogo y un abogado de familia que os ayude a llegar a un acuerdo en todos los aspectos legales necesarios, como son: la custodia de los hijos, el uso de la vivienda familiar, la pensión de alimentos, el régimen de visitas y la pensión compensatoria si la hubiera.