¿En qué casos se deniega la custodia compartida de los hijos? – 14 posibles causas

¿En qué casos se deniega la custodia compartida de los hijos? – 14 posibles causas

En este post, trataremos de responder a la pregunta de en qué casos se deniega la custodia compartida o cuándo un padre o madre puede perder la custodia de sus hijos.

Principalmente, un juez podrá denegar o quitar la custodia compartida a un padre o madre, si identificase irregularidades en cuanto a la protección, educación y bien estar de los hijos menores.

También es importante que los padres conozcan las implicaciones y consecuencias de ceder la custodia de un hijo.

Antes de nada, es necesario mencionar brevemente que la custodia compartida es una forma de custodia en la que ambos padres tienen derecho y responsabilidad en la convivencia, asistencia y cuidado de los hijos de manera equitativa.

Sin embargo, en algunos casos, puede ser negada debido a factores como violencia doméstica, abuso de drogas o alcohol, negligencia infantil o cualquier otra conducta que ponga en peligro la seguridad del niño. El interés superior del niño es el factor determinante en la decisión final.

«Cualquier conducta de un padre o una madre que ponga en peligro la seguridad del niño será un factor determinante para denegar la custodia compartida»

Es comprensible que los padres tengan miedo de no poder ver a sus hijos después de una separación, pero es importante tener en cuenta que en cada caso se evalúa de manera individual y se busca garantizar el bienestar del niño.



¿En qué casos se deniega la custodia compartida?

La custodia compartida puede ser negada en casos en los que uno de los padres tenga un historial de violencia doméstica, abuso de drogas o alcohol, negligencia infantil o cualquier otra conducta que ponga en peligro la seguridad o el bienestar del niño.

También puede ser negada si uno de los padres vive en un lugar inadecuado o tiene un horario de trabajo que no permite la participación activa en la crianza del niño. Cada caso es evaluado de manera individual y la decisión final es tomada en función del interés superior del niño.

A continuación profundizamos en el asunto.

1. Falta de cuidados mínimos a los menores

La desatención del hijo puede ser un factor a tener en cuenta al determinar la custodia compartida, ya que pone en riesgo el bienestar del niño.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada caso es único y se evalúa de manera individual.

La desatención puede manifestarse de varias formas, como la falta de cuidado físico, emocional o educativo del niño.

Es importante que se realice una evaluación exhaustiva del padre y del entorno familiar para determinar si la desatención es grave y si afecta al bienestar del niño y si se considera que la custodia compartida no es lo más adecuado.

2. Problemas de salud en el menor

La salud del niño es un factor importante a considerar al determinar la custodia compartida, ya que es esencial para su bienestar.

Si un niño tiene necesidades médicas especiales o requiere un cuidado constante debido a problemas de salud, es importante evaluar si uno de los padres está capacitado para satisfacer esas necesidades.

Si uno de los padres no está capacitado o no está dispuesto a cumplir con las necesidades médicas especiales del niño, es posible que la custodia compartida sea negada.

Si la salud del niño está en riesgo, la decisión de la custodia compartida debería ser tomada con la colaboración de profesionales de la salud, para evaluar las necesidades específicas del niño y la capacidad de los padres para cumplir con esas necesidades.

Se sugiere que ante posibles problemas de salud del menor se provea una mayor estabilidad en los domicilios. Por ejemplo, en condiciones neurológicas de menor, no se aconseja un cambio de domicilio cada semana.

Sin duda, en estos supuestos, será determinante aportar los informes médicos que aconsejen las mejores condiciones para el menor.

3. Condena de violencia de género

No se establecerá la custodia compartida cuando uno de los progenitores sea condenado o simplemente imputado por violencia de género.

Si finalmente se demuestra su inocencia y los padres son absueltos, tendrá derecho a solicitar nuevamente la custodia compartida.

La violencia de género puede tener consecuencias legales graves y una de ellas es incluir la pérdida de la custodia de los hijos.

Si se presenta evidencia de que un progenitor es violento o pone en peligro a los hijos, un juez puede tomar medidas para garantizar la seguridad y el bienestar de los menores.

Sin embargo, cada caso es único y se debe considerar la situación específica de cada familia. Es importante que hables con un buen abogado especialista en derecho familiar para obtener asesoramiento legal específico sobre tu caso.



4. Ingreso penitenciario de un progenitor

Es posible que las personas privadas de libertad pierdan sus derechos sobre los hijos y la patria potestad, pero aun así pueden tener el derecho de visitas a sus hijos.

La patria potestad es el derecho y el deber de los padres de cuidar y educar a sus hijos. En la mayoría de los países, incluyendo España, la patria potestad no se pierde automáticamente al ingresar a prisión.

Sin embargo, dependiendo de la duración de la sentencia y de las circunstancias específicas de cada caso, puede haber una evaluación de la situación familiar y la posibilidad de que la patria potestad sea temporalmente suspendida o transferida a otra persona.

5. Mala relación entre los progenitores

El hecho de tener conflictos con la expareja no es suficiente para justificar la retirada de la custodia, pero si existe una situación de violencia doméstica, negligencia o cualquier tipo de maltrato a los niños, puede ser considerado para tomar la decisión de retirar la custodia, ya que el bienestar de los niños es lo primordial.

El trato de los padres debe ser mínimamente cordial para el desarrollo y el buen funcionamiento de la relación familiar.

Una vez más, es importante aclarar que cada caso es distinto y se debe valorar de forma individual, es recomendable acudir a un especialista en derecho familiar para conocer las posibilidades y las implicaciones legales en su caso particular.

6. Falta de acuerdo en la educación de los hijos

Es responsabilidad tanto del padre, como de la madre ponerse de acuerdo en las reglas y las formas de disciplina que emplearán en la educación de sus hijos.

Elegir el colegio de tu hijo forma parte de esa patria potestad y, por lo tanto, de aquellas decisiones más importantes de los hijos, que afectan a su educación, salud, formación, protección.

Al ser una decisión que afecta a la patria potestad que los padres tienen sobre los hijos, es necesario el consentimiento de ambos padres. Uno de ellos no puede matricular a su hijo en ningún colegio sin el consentimiento del otro padre.



En casos en los que los padres no estén de acuerdo en la elección del colegio para su hijo, se puede recurrir a un procedimiento de jurisdicción voluntaria en el artículo 156 del Código Civil para resolver el desacuerdo en el ejercicio de la patria potestad. El Juzgado tomará la decisión final sobre el centro escolar al que asistirá el niño.

7. Por un estilo de vida inapropiado del progenitor

Un mal estilo de vida de un progenitor que pueda perjudicar al menor es una de las razones más comunes por las que se suele denegar la custodia compartida.

Los jueces tienen en cuenta como es el estilo de vida de los progenitores, y con base a esto toma unas decisiones u otras. Es evidente que un estilo de vida desorganizado afectaría indudablemente de forma negativa en el cuidado y protección del hijo menor.

8. Problemas de adicciones en los padres

En el caso de que un progenitor sufra cualquier tipo de adicción, podría perder automáticamente la custodia compartida.

La adicción a sustancias puede ser considerada como un factor a la hora de tomar decisiones y retirar la custodia de un menor.

«Si un juez determina que un padre o madre con adicción no es capaz de proporcionar un ambiente seguro y estable para su hijo, puede decidir limitar o retirar la custodia compartida».

Si un juez determina que un padre o madre con adicción no es capaz de proporcionar un ambiente seguro y estable para su hijo, puede decidir limitar o retirar la custodia compartida.

Sin embargo, cada caso es único y un juez tendrá en cuenta una variedad de factores al tomar una decisión, incluyendo el progreso del padre en tratamiento para su adicción, la opinión del niño, y la recomendación de expertos en salud mental.

Los jueces repudian directamente la custodia a aquellos progenitores que puedan tener cualquier tipo de adicción como el alcohol, juegos u otro tipo de drogas o adicciones. Es obvio que un menor custodiado por un padre o madre con problemas de adicción, podría tener un desarrollo problemático. 

9. Por falta de recursos económicos o de una vivienda digna

La situación precaria es otra de las causas por las que se deniega la custodia compartida. La falta de vivienda o de los recursos necesarios para suplir las necesidades mínimas del menor, como son los alimentos, ropa, materiales escolares, etc., son causa para la retirada de la custodia compartida. 

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La capacidad económica de un padre puede ser considerada como un factor al momento de tomar decisiones sobre la custodia de un hijo, pero no es el único factor.

Un juez considerará la situación financiera del padre, pero también tendrá en cuenta otros factores importantes como la relación del niño con cada padre, la salud física y emocional del niño, y la capacidad de cada padre de brindar un ambiente seguro y estable para el niño.

10. Por incompatibilidad de horarios entre los padres

En ocasiones se opta por desestimar la custodia a un progenitor cuyos horarios de trabajo son incompatibles con el cuidado de los hijos. Los trabajos partidos o con turnos de noche son una causa por la que los jueces podrían anular la custodia si este lo considerara como un riesgo para el cuidado del menor.

11. Cambio en la residencia

En general, un cambio de residencia por sí solo no sería suficiente para quitarle la custodia a un progenitor. Sin embargo, si el cambio de residencia afecta negativamente la relación entre el menor y el otro progenitor, o si el cambio de residencia pone en riesgo la seguridad o el bienestar del menor, entonces podría ser un factor a considerar en una disputa de custodia.

Es importante tener en cuenta que cualquier cambio de residencia importante debe ser notificado al otro progenitor, y también es recomendable obtener una orden judicial antes de mudarse con los hijos.

Es recomendable buscar asesoramiento legal antes de tomar decisiones importantes en cuanto a la custodia de los hijos.

12. Etapa de lactancia del menor

Se le puede negar al padre la custodia cuando el hijo es demasiado pequeño y necesita del cuidado continuo de la madre, especialmente cuando los hijos son recién nacidos y aún necesitan de la lactancia materna.



13. Elección del menor una vez tenga cierto grado de madurez

El menor podría otorgar su custodia cuando este tenga suficiente madurez y criterio como para poder tomar esa decisión por el mismo. No obstante, el juez estimará la custodia basándose en los informes psicosociales del menor, así como otros factores.

14. Síndrome de alienación parental

El juez deniega la custodia compartida si detecta que existe una situación en la cual un menor se vuelve hostil o rechazador hacia uno de sus progenitores sin una razón aparente. Te recomendamos leer nuestro post signos y señales de alienación parental.

Se cree que esto puede ser causado por una manipulación o influencia negativa por parte del otro progenitor.

Conclusión

La custodia compartida puede ser negada si uno de los padres se niega a cooperar o comunicarse con el otro padre, si existe una falta de relación entre el niño y uno de los padres, o si uno de los padres tiene un historial de violencia o abuso hacia el otro padre.

También se considerará si el niño tiene necesidades especiales que requieren cuidados y atención constantes y si uno de los padres no está capacitado para satisfacer esas necesidades. En general, se busca garantizar que el niño tenga un ambiente seguro y estable para crecer y desarrollarse.