¿Los bienes privativos se convierten en gananciales?

¿Los bienes privativos se convierten en gananciales?

Si estás actualmente casado bajo el régimen de gananciales o estás a punto de contraer matrimonio y has decidido optar por este régimen económico, es natural que te surjan dudas sobre la conversión de los bienes privativos en gananciales. Es importante saber qué sucede con los bienes que ya eras propietario antes de tu matrimonio, así como con aquellos que adquieras después de forma privativa. Vamos a explorar lo que establece nuestra legislación con respecto a este tema. ¿Los bienes privativos se convierten en gananciales?

Antes de sumergirnos en la corriente, es crucial entender el terreno. En un matrimonio o pareja de hecho, existen dos tipos de bienes: los privativos y los gananciales.

Los bienes privativos son aquellos que pertenecen a cada uno de los cónyuges de forma individual. En general, estos son los bienes que cada uno poseía antes del matrimonio y aquellos que se adquieran después por herencia o donación.

Los bienes gananciales son aquellos obtenidos por ambos cónyuges durante el matrimonio, a través del trabajo o esfuerzo común.



Aclarado este punto, nos adentramos en la cuestión central de nuestro artículo:

¿Cómo se da el proceso por el cual los bienes privativos se convierten en gananciales?

En el matrimonio, no es raro que los bienes privativos se conviertan en gananciales. Es más frecuentemente de lo que uno podría imaginar. Esta situación puede darse por diversos motivos, pero destaca principalmente por una inversión realizada con fondos comunes en un bien que originalmente era privativo.

Ejemplo:

«Imaginemos que tienes un piso heredado de tu familia, por lo tanto, tienes un bien privativo. Sin embargo, decides reformarlo y para ello utilizas dinero del matrimonio, es decir, dinero ganancial. En ese momento, el bien privativo ha absorbido dinero ganancial y se da un proceso de confusión patrimonial que puede convertir a dicho bien en ganancial, o al menos en parte»

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No obstante, existen matices y condiciones para que esto ocurra. En primer lugar, la inversión realizada con fondos gananciales debe ser significativa y aumentar el valor del bien. En segundo lugar, la intención de ambos cónyuges juega un papel crucial.

¿Bajo qué circunstancias un bien privativo se transforma en ganancial?

Este cambio puede ejecutarse mediante un procedimiento legal conocido como negocio de aportación de un bien privativo a la sociedad de gananciales, que se hace en escritura ante notario.

En este proceso, la nueva aportación queda sujeta a la tributación establecida en las normas generales para cualquier tipo de transmisión de bienes. Por ejemplo, si la aportación se efectúa a cambio de una contraprestación, será necesario liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales Onerosas. En cambio, si se trata de una aportación gratuita, corresponderá abonar el Impuesto sobre Donaciones.

¿Se necesita declarar algo antes de aportar a los bienes gananciales?

1.- Como puedes ver, es fundamental especificar el valor del bien privativo cuando se aporte a los bienes gananciales. Es importante mencionar que “este valor será considerado al momento de la liquidación de los bienes gananciales” o cualquier frase similar que indique que el valor de lo aportado se tomará en cuenta cuando se disuelvan los bienes gananciales.

2.- Para evitar conflictos, es necesario que el otro cónyuge acepte esta declaración.

3.- De esta manera, el cónyuge que originalmente poseía el bien puede asegurarse de recibir un crédito por el valor de su aportación, en caso de divorcio.

Bienes privativos: ejemplos más habituales

A diferencia de otros blogs que tratan problemas legales de familia, nosotros siempre buscamos aclarar tus dudas de la manera más efectiva posible. Así que para ayudarte a entender mejor el concepto de los bienes privativos, te proporcionaremos algunos ejemplos cotidianos que te permitirán visualizar mejor este concepto.

1.- Bienes y derechos adquiridos antes del matrimonio. Si ya eras propietario de una vivienda antes de casarte, esta propiedad sigue siendo tuya en exclusividad

2. Bienes adquiridos por herencia o donación. Cualquier bien que recibas después del matrimonio por herencia o donación, se considera privativo.

3.- Bienes obtenidos en sustitución de bienes privativos. Si has vendido o intercambiado un bien privativo, el nuevo bien también será considerado privativo.

4.- Derechos patrimoniales personales. Los derechos de autor y el derecho a recibir alimentos de los parientes son ejemplos de estos bienes privativos.

5.- Derechos inalienables. Los derechos personales que no pueden ser transferidos, como el derecho al honor o la intimidad, son considerados privativos.

6.- Indemnización por daños personales. Si recibes una indemnización por un accidente de tráfico, por ejemplo, ese dinero es considerado un bien privativo.

7.- Indemnización por daños a bienes privativos. Si tus bienes privativos sufren daños y recibes una indemnización por ello, esta también se considerará un bien privativo.

Estos son solo algunos de los ejemplos más comunes, pero hay muchos más. La mejor recomendación que puedo darte es que consultes a un abogado antes de tomar cualquier decisión, para que pueda explicarte con precisión qué es exactamente un bien privativo en tu caso concreto.

Los bienes privativos se convierten en gananciales por voluntad del interesado

Nuestro Código Civil permite que un bien que tiene carácter privativo pase a ser ganancial. Es lo que se conoce como el negocio de aportación de un bien privativo a la sociedad de gananciales, que se lleva a cabo a través de una escritura pública otorgada ante notario.

Una vez que se atribuye a un bien privativo la condición de ganancial, la naturaleza del mismo ya no se verá alterada por la prueba del origen de los bienes con los que fue adquirido. Esto lo vamos a entender mejor con un ejemplo.

Supón que Pepe Promedio decide ahora que esas dos plazas de garaje que compró en su día estarían mejor dentro de la sociedad de gananciales, así que va al notario y hace los trámites necesarios. Si el día de mañana desea liquidar la sociedad de gananciales, ya no podrá reclamar el carácter privativo de las plazas de garaje, porque habrán perdido esa condición para siempre, aunque en su momento fueran adquiridas con dinero que pertenecía únicamente a Pepe.

El principio de libertad de pactos

Es posible convertir un bien privativo en ganancial porque en nuestro ordenamiento jurídico rige el principio de libertad de pactos cuando se trata de las relaciones económicas entre los cónyuges. De ahí que para que pueda darse la atribución de un bien privativo como ganancial sea necesario el consentimiento del cónyuge que no era el propietario original del bien.

Es precisamente esta libertad de pactos la que también permite que el régimen económico matrimonial sea modificado todas las veces que los cónyuges deseen. El único límite que se establece para este tipo de cambios es que nunca debe hacerse con intención de causar perjuicio a los acreedores.
Los bienes privativos se convierten en gananciales por la mera voluntad de las partes. Sin embargo, desde el punto de vista económico lo más seguro para la economía familiar es el régimen de separación de bienes. Si necesitas ayuda para gestionar las finanzas de tu matrimonio y tomar las mejores decisiones, ahora es buen momento para recibir asesoramiento especializado.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

  • ¿Se puede evitar que un bien privativo se convierta en ganancial?

Sí, a través de un acuerdo prenupcial o un contrato de separación de bienes.

  • ¿Qué sucede con los bienes adquiridos a plazos durante el matrimonio?

Si se comenzaron a pagar antes del matrimonio, pero se terminan de pagar durante, se considera un bien ganancial.

  • ¿Pueden los cónyuges decidir qué bienes son privativos y cuáles son gananciales?

No exactamente, pero pueden decidir cambiar el régimen económico a través de un contrato o acuerdo.

  • ¿Qué pasa con los bienes privativos en caso de divorcio?

En principio, cada cónyuge conserva sus bienes privativos, pero, como hemos mencionado, existen circunstancias que pueden cambiar la naturaleza de estos bienes.

  • ¿Qué ocurre si uno de los cónyuges fallece?

Los bienes privativos forman parte de la herencia, mientras que los gananciales se dividen entre el cónyuge vivo y los herederos.

El rol de un abogado de familia en la conversión de bienes

Ahora que comprendemos mejor cómo los bienes privativos se convierten en gananciales, es crucial recalcar la importancia de contar con un abogado de familia experto en estos temas.

1.- Asesoramiento preventivo: Un buen abogado puede asesorarte preventivamente sobre cómo evitar que un bien privativo se convierta en ganancial, a través de un contrato de separación de bienes o un acuerdo prenupcial.

2.- Resolución de conflictos: Si ya te encuentras en medio de una disputa por la naturaleza de los bienes, un abogado puede ayudarte a encontrar la mejor solución, defendiendo tus derechos y tus intereses.

3.- Representación legal: En el peor de los casos, si la disputa llega a los tribunales, es indispensable tener a un profesional que conozca el laberinto legal y sepa cómo manejarlo.

Conclusión

Los bienes privativos se convierten en gananciales cuando se invierte dinero ganancial significativo en un bien privativo, o cuando se realiza un procedimiento legal de aportación de un bien privativo a la sociedad de gananciales.

Sin embargo, esta conversión no es automática y depende de varios factores, incluyendo la intención de los cónyuges y la significatividad de la inversión hecha con fondos gananciales.

Recuerda, no te aventures solo en este intrincado laberinto de leyes y normativas. Busca siempre la orientación de un experto que te ayude a proteger tus intereses y derechos. Después de todo, cuando los bienes privativos se convierten en gananciales, la preparación y el asesoramiento adecuado pueden ser tu mejor aliado.

Recuerda, la información aquí presente es de carácter general y no reemplaza el asesoramiento legal personalizado. Para una consulta específica, no dudes en contactar a un abogado de familia.

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